En México las cuestiones legales muchas veces las pasamos por alto. Esto no sólo se presenta en los ciudadanos comunes y corrientes, sino en los niveles más elevados del poder. El concepto “estado de derecho” se emplea con una carga ideológica bastante mañosa por parte del Estado. Por ejemplo, cuando las “fuerzas del orden” propinan una golpiza a los manifestantes altermunditas o bien cuando golpean a mujeres, niños y ancianos en una manifestación contra el macrobús, nuestras autoridades justifican su actuar argumentando que no permitirán que se altere el “estado de derecho”. No obstante, a esas autoridades se les olvida que el llamado “estado de derecho” implica también que como Estado y como gobierno garanticen dignamente la alimentación, el vestido, la vivienda, la salud, la educación y el ocio a sus ciudadanos. Sin duda los leguleyos y los políticos son bastante buenos torciendo, a conveniencia, el significado de las palabras.
Quizá estamos tan acostumbrados a vivir en un orden legal que sólo tiene una existencia aparente y más bien priva la ilegalidad y la corrupción. Este estado de cosas está concentrado en varias frases que se han vuelto profundamente populares como aquella de que “el que no es tranza no avanza”. Los abogados en nuestro país tienen tan mala fama que se les llama “abogansters”, pues muchos de ellos actúan tal cual gánster (ladrones, asesinos, corruptos).
Desde luego que hay razones históricas para que en México se haya desarrollado esta cultura de la ilegalidad. Desde tiempos mesoamericanos hay evidencias de que en más de una ocasión los pueblos se levantaron contra sus dirigentes y fuertes y grandes civilizaciones como la teotihuacana parece haber desaparecido de un día para otro, lo mismo ocurrió en varias ciudades-estados mayas. En la colonia la corrupción fue de lo lindo. Fuimos gobernados por un rey que desconocía no sólo el territorio y su gente, sino las maneras de pensar, soñar y ser. En la conquista los europeos le contaron infinidad de mentiras al rey para evitar pagar el quinto real. Desde Hernán Cortés hasta Pedro Valivia, pasando por Nuño de Guzmán. Cuando se descubrieron las minas de Zacatecas, Potosí, Guanajuato, etc. con enormes e inimaginables riquezas, era más sencillo “arreglarse” con el visitador y los oidores, que enviarle el quinto real legal al rey. El territorio era tan inmenso que era prácticamente imposible manener un control y una supervisión adecuada. No sólo eso, incluso las misas autoridades coloniales tuvieron que desarrollar aquella bonita práctica de “se acata pero no se cumple” cuando el rey o el Consejo de Indias enviaban una ley que era imposible ponerla en práctica en la realidad americana.
En el siglo XIX y XX las cosas no cambiaron mucho. Después de la independencia el país quedó prácticamente desarticulado y gobernando por caciques locales. El Estado tuvo una larga marcha que recorrer para erigirse como una autoridad legal. Cuando lo logró, en el porfiriato, gracias a los ferrocarriles, al teléfono y al telégrafo, lo que se hizo fue entrar en negociaciones con los caciques regionales para que aceptaran las medidas del gobierno federal y éste dejaba manga ancha los los caciques para que “gobernaran legalmente” su dominios. Después de la Revolución, el sistema implantado por don Porfirio no se alteró en gran medida y continuaron los caciques regionales, con la novedad de que se crearon instituciones de control estrecho para la población hasta que se logró sustituir a las autoridades tradicionales por la nueva burocracia del Estado.
En la actualidad no hemos roto la dinámica de ilegalidad que nos ha permeado desde la colonia. Parece ocioso entonces hablar de la legalidad en los términos del software. No obstante, en este aspecto se está dando lo que puede ser una profunda transformación de la sociedad.
En nuestro país son muchos los que usan software que se denomina pirata. Las “copias de respaldo” de versiones de MS Windows se distribuyen que es un contento. Muchas personas no saben si quiera que su Windows proviene de una copia de respaldo (pirata pues) hasta que bajan una actualización del sistema operativo que les dice que no adquirieron una copia legal. Hay quien incluso reclama al técnico que lo instaló, cuando este les preguntó si querían pagar los 3000 pesos que cuesta el sistema ese a lo cual respondieron que no. Se bajan miles de archivos de música, películas, videos sin tener presente que esa actividad es ilegal. Incluso en los tianguis es fácil encontrar vendedores de software, de discos de música en formato mp3, dvd con películas... En fin la ilegalidad en términos computacionales es de lo más cotidiano.
Ante una realidad así es complicado referir que en el software existen tres tipos de licencias. Una que es gratuita y que otorga derechos para transformar con la única condición que des créditos a los creadores y que no restrinjas la distribución en ningún sentido con el añadido o corrección que se haya hecho. Esa licencia tiene por nombre licencia GPL/GNU que significa Licencia Pública General de Gnu, o también llamada Copy Left y que se opone a las licencias restringidas como son la Licencia de Código abierto. Este tipo de licencia se distribuye gratuitamente, aunque puede especificar que tan gratuita y que permisos se tienen para hacer transformaciones en la programación (o sea transformar el programa). O sea que es una licencia tipo copy right pero ligera, algo así como Copy Right Light. Por último, está el tradicional Copy Right tradicional que todos conocemos que impide la copia, la distribución y la transformación de los programas si no es con consentimiento del autor mediante un documento que lo avale.
Son tres modelos legales diferentes, uno que abre la puerta de par en par a la creación y a la distribución libre, el otro da ciertas oportunidades a esto y el último la impide con el fin de fomentar el lucro y “motivar” la creación de nuevos programas.
Esta discusión legal no tiene mucho tiempo. Antes sólo había dos tendencias antagónicas: la del copy left y la del copy right. La primera como ya lo dije tenía por finalidad otorgar los permisos legales para que los programadores pudieran crear, corregir y mantener el software asegurando la libertad, es decir impidiendo que un programador gandalla se aprovechara del trabajo de los otros con una modificación hecha por él, a la cual le introducía derechos de autor. Ese era el modelo que se había mantenido en el software libre como con GNU y con Linux. La otra tendencia legal era la mantenida por Ms Windows y Macintosh con su Leopard, entre otros. Ellos impiden las copias y la transformación del software.
Hace poco tiempo entre los programadores que mantenían el software libre hubo un rompimiento fuerte. Entre los programadores hay quienes no comparten la idea de desarrollar software libre, y quieren restringir un poco sus creaciones para obtener lucro con ellas. Fue el surgimiento del código abierto. Un software que es gratuito, pero que tiene ciertas limitaciones legales para ser distribuido y transformado, o sea un copy right light.
Hay varias distribuciones de sistemas operativos GNU/Linux, algunas de ellas son totalmente copy left, pero otras son de Código abierto (como Linux, Ubuntu...). Hay un fuerte desconocimiento con respecto a estos problemas. De hecho, muchos que forman la comunidad de Ubuntu ignoran esto (yo era uno de ellos y por eso promocionaba a este sistema operativo, como Raúl bien me lo señaló). Ignoraba por ejemplo que el explorador web Fire Fox era de código abierto con ciertas restricciones de copy right. Ignoraba y no comprendía también que el único explorador de software libre es el Opera... Sin duda es un universo complicado.
Entonces había estado cayendo en la defensa de algo con lo que no estaba de acuerdo. Sin embargo estas sutilezas legales en un país como el nuestro se pueden interpretar como una jugarreta. O sea en otras palabras ¿a quién le importa esto cuando vivimos en un país donde priva la ilegalidad? No obstante, es preciso tomar conciencia de esto, pues para construir un mundo más justo, democrático e igualitario tenemos como único recurso el diálogo abierto y democrático sobre estos temas. Detrás de estos temas hay sin duda mucho, pues finalmente lo que se está discutiendo no son sólo cuestiones legaloides, sino un modelo de sociedad.
lunes, 28 de septiembre de 2009
sábado, 15 de agosto de 2009
Torvalds y su declaración contra el software libre
El 22 de julio pasado Linus Torvalds, el iniciador y líder del kernel o núcleo Linux, hizo una declaración importante en la revista Linux Magazine con relación a la integración de 20 mil líneas de código hechas por Microsoft al kernel de Linux para que la virtualización de Windows en GNU/Linux funcione mejor:
Soy un gran creyente en la “tecnología sobre la política”. No me importa de quien viene, siempre que existan razones sólidas para el código, y siempre que no haya que preocuparse por cuestiones de licencias, etc.
Puedo hacer bromas acerca de Microsoft, a veces, pero al mismo tiempo, creo que el odio a Microsoft es una enfermedad. Creo en el desarrollo abierto, y que en gran medida no sólo implica hacer la fuente abierta, sino también no excluir a otras personas y empresas.
Hay ‘extremistas’ en el mundo del software libre, y esa es una gran razón por la cual ya no llame a lo que hago “software libre”. No quiero que se me asocie a la gente para la cual OSS [open source software, software de código abierto] es acerca de exclusión y odio.
Afortunada o desafortunadamente toda acción y con toda, me refiero precisamente a eso, toda acción humana es una acción política. Desde ir a votar hasta ver la televisión pasando por tomar café, participar en una marcha, usar una computadora, leer el periódico, bueno hasta ir al baño, todo implica una acción política. Es una falsedad que la tecnología está sobre la política. La neutralidad política es imposible. Tomar una posición, así sea de una aparente neutralidad, es una acción política. Esta declaración de Torvalds es muy importante y trascendental para el futuro del software.
Un sector de los hackers ha mantenido una posición abierta en contra el código restringido de Microsoft y Micintosh. Una comunidad muy numerosa de hakcers y usuarios consideran que el software debe mantenerse abierto, libre y gratuito. Antes la comunidad hacker en general compartían la misma posición. Desde 1998 cuando Eric S. Raymond propuso el concepto de software de código abierto, los hackers se están dividiendo en dos grandes grupos: la del software libre, encabezada por Richard Stallman principal desarrollador del sistema GNU y la otra por el software de código abierto (OSS, por sus siglas en inglés), encabezada por Torvalds, Raymond y otros. Las dos corrientes filosóficas de los hackers todavía no los lleva a dividirse con respecto al trabajo. Mantienen un vínculo de cooperación muy estrecho y siguen desarrollando en red el software.
Las diferencias todavía no son muy claras a decir verdad. En primera instancia, algo importante es que la palabra “free” en inglés representa una ambivalencia semántica que no tiene el español. Free significa tanto libre como gratis. De ahí que tengan que aclarar a que free no es como en barra libre, donde las cervezas son gratis. Para evitar esta confusión propusieron incluso el empleo de una palabra en español en la frase “GNU/Linux is software libre”. Stallman y su filosofía del software libre considera que es legítimo vender el software por precios bajos, así como mantener una plena libertad para conocer y transformar el código, por lo que se debe mantener abierto. También implica la libertad para compartir y cooperar en conjunto. Las copias de GNU/Linux se pueden bajar de internet de manera gratuita o se pueden compartir los CD Live que alguien tenga. Pero más allá de eso, Stallman mantiene una posición política clara contra las corporaciones monopólicas del software, especialmente contra Microsoft. Para él la compañía fundada por Bill Gates y Paul Allen presenta una serie de acciones ilegítimas al ocultar el código con el que está hecho Windows, pues no se puede saber qué hace. Stallman ha denunciado en sus múltiples conferencias que con las actualizaciones que frecuentemente hace Windows, no sólo se descargan a las computadoras paquetes que mejoran o protegen el funcionamiento de la máquina, sino que se envía información a una base de datos de la compañía, tal como los nombre y los tipos de los archivos que hay en la máquina, los videos, la música, las páginas visitadas en internet, los mensajes hechos en el servicio de mensajería e incluso qué y a quién se le envió mail. Esto se ha convertido es un artículo de venta para la compañía de Redmond y que vende al mejor postor, además de proporcionarle un fuerte control sobre los usuarios de ese sistema operativo.
La postura del OSS no es muy clara, sobre todo porque sus declaraciones con respecto a los asuntos políticos es muy escasa. Torvlads no se quiere involucrar en esos tópicos. Él se considera a sí mismo un técnico y son sólo los asuntos técnicos lo único que a él le interesa, como pudiste leer en se declaración del principio. De acuerdo con Stallman la diferencia fundamental entre el software de código abierto y el software libre es que los primeros adoptan un discurso que no resulta repugnante para las compañías comercializadoras del software.
La comunidad ha tomado con recelo la inclusión de las líneas escritas por Microsoft en el kernel. No creen sea una acción altruista, sino que puede tener conflictos con las licencias y limitar la transformación del propio kernel. Ha habido algunos que critican la declaración de Torvalds, otros más que no comparen el extremismo de Stallman la recibieron con agrado. Lo que es un hecho es que esto refleja una profunda división entre los desarrolladores del software que no es de código restringido.
Algunas distribuciones de GNU/Linux como Ubuntu, declaran que la división entre el software libre y el código abierto no es algo de lo que participen. Saben que está ahí pero no se inclinan por ninguna opción. Declaran su compromiso de mantener su distribución con código abierto y gratuito. Y así podrían seguir las declaraciones de aparente neutralidad. No obstante estamos en un periodo de crisis que definirá lo que ocurra en el futuro con el software. Detrás de todo esto, no sólo son los programas de la computadora lo que se está discutiendo, sino el tipo de sociedad que deseamos construir. Yo no soy técnico, ni ingeniero ni tengo conocimientos en programación. Simplemente me interesan estos asuntos y trato de entenderlos pues finalmente lo que ocurra con ellos tendrá una repercusión en la sociedad y eso me importa. La problemática es profundamente compleja pues dentro de esta discusión se está discutiendo una ética de trabajo, una filosofía y desde luego un rumbo político. Por más que se quieran excluir estos temas de la política su repercusión es directa. La política no se restringe a lo que hacen los políticos, sino a lo que hacemos los ciudadanos. Esta crisis en el mundo de la programación de software abre la posibilidad de transformar la idea y finalidad del trabajo, de relacionarnos en sociedad y desde luego de la construcción del futuro que deseamos para nosotros mismos.
Soy un gran creyente en la “tecnología sobre la política”. No me importa de quien viene, siempre que existan razones sólidas para el código, y siempre que no haya que preocuparse por cuestiones de licencias, etc.
Puedo hacer bromas acerca de Microsoft, a veces, pero al mismo tiempo, creo que el odio a Microsoft es una enfermedad. Creo en el desarrollo abierto, y que en gran medida no sólo implica hacer la fuente abierta, sino también no excluir a otras personas y empresas.
Hay ‘extremistas’ en el mundo del software libre, y esa es una gran razón por la cual ya no llame a lo que hago “software libre”. No quiero que se me asocie a la gente para la cual OSS [open source software, software de código abierto] es acerca de exclusión y odio.
Afortunada o desafortunadamente toda acción y con toda, me refiero precisamente a eso, toda acción humana es una acción política. Desde ir a votar hasta ver la televisión pasando por tomar café, participar en una marcha, usar una computadora, leer el periódico, bueno hasta ir al baño, todo implica una acción política. Es una falsedad que la tecnología está sobre la política. La neutralidad política es imposible. Tomar una posición, así sea de una aparente neutralidad, es una acción política. Esta declaración de Torvalds es muy importante y trascendental para el futuro del software.
Un sector de los hackers ha mantenido una posición abierta en contra el código restringido de Microsoft y Micintosh. Una comunidad muy numerosa de hakcers y usuarios consideran que el software debe mantenerse abierto, libre y gratuito. Antes la comunidad hacker en general compartían la misma posición. Desde 1998 cuando Eric S. Raymond propuso el concepto de software de código abierto, los hackers se están dividiendo en dos grandes grupos: la del software libre, encabezada por Richard Stallman principal desarrollador del sistema GNU y la otra por el software de código abierto (OSS, por sus siglas en inglés), encabezada por Torvalds, Raymond y otros. Las dos corrientes filosóficas de los hackers todavía no los lleva a dividirse con respecto al trabajo. Mantienen un vínculo de cooperación muy estrecho y siguen desarrollando en red el software.
Las diferencias todavía no son muy claras a decir verdad. En primera instancia, algo importante es que la palabra “free” en inglés representa una ambivalencia semántica que no tiene el español. Free significa tanto libre como gratis. De ahí que tengan que aclarar a que free no es como en barra libre, donde las cervezas son gratis. Para evitar esta confusión propusieron incluso el empleo de una palabra en español en la frase “GNU/Linux is software libre”. Stallman y su filosofía del software libre considera que es legítimo vender el software por precios bajos, así como mantener una plena libertad para conocer y transformar el código, por lo que se debe mantener abierto. También implica la libertad para compartir y cooperar en conjunto. Las copias de GNU/Linux se pueden bajar de internet de manera gratuita o se pueden compartir los CD Live que alguien tenga. Pero más allá de eso, Stallman mantiene una posición política clara contra las corporaciones monopólicas del software, especialmente contra Microsoft. Para él la compañía fundada por Bill Gates y Paul Allen presenta una serie de acciones ilegítimas al ocultar el código con el que está hecho Windows, pues no se puede saber qué hace. Stallman ha denunciado en sus múltiples conferencias que con las actualizaciones que frecuentemente hace Windows, no sólo se descargan a las computadoras paquetes que mejoran o protegen el funcionamiento de la máquina, sino que se envía información a una base de datos de la compañía, tal como los nombre y los tipos de los archivos que hay en la máquina, los videos, la música, las páginas visitadas en internet, los mensajes hechos en el servicio de mensajería e incluso qué y a quién se le envió mail. Esto se ha convertido es un artículo de venta para la compañía de Redmond y que vende al mejor postor, además de proporcionarle un fuerte control sobre los usuarios de ese sistema operativo.
La postura del OSS no es muy clara, sobre todo porque sus declaraciones con respecto a los asuntos políticos es muy escasa. Torvlads no se quiere involucrar en esos tópicos. Él se considera a sí mismo un técnico y son sólo los asuntos técnicos lo único que a él le interesa, como pudiste leer en se declaración del principio. De acuerdo con Stallman la diferencia fundamental entre el software de código abierto y el software libre es que los primeros adoptan un discurso que no resulta repugnante para las compañías comercializadoras del software.
La comunidad ha tomado con recelo la inclusión de las líneas escritas por Microsoft en el kernel. No creen sea una acción altruista, sino que puede tener conflictos con las licencias y limitar la transformación del propio kernel. Ha habido algunos que critican la declaración de Torvalds, otros más que no comparen el extremismo de Stallman la recibieron con agrado. Lo que es un hecho es que esto refleja una profunda división entre los desarrolladores del software que no es de código restringido.
Algunas distribuciones de GNU/Linux como Ubuntu, declaran que la división entre el software libre y el código abierto no es algo de lo que participen. Saben que está ahí pero no se inclinan por ninguna opción. Declaran su compromiso de mantener su distribución con código abierto y gratuito. Y así podrían seguir las declaraciones de aparente neutralidad. No obstante estamos en un periodo de crisis que definirá lo que ocurra en el futuro con el software. Detrás de todo esto, no sólo son los programas de la computadora lo que se está discutiendo, sino el tipo de sociedad que deseamos construir. Yo no soy técnico, ni ingeniero ni tengo conocimientos en programación. Simplemente me interesan estos asuntos y trato de entenderlos pues finalmente lo que ocurra con ellos tendrá una repercusión en la sociedad y eso me importa. La problemática es profundamente compleja pues dentro de esta discusión se está discutiendo una ética de trabajo, una filosofía y desde luego un rumbo político. Por más que se quieran excluir estos temas de la política su repercusión es directa. La política no se restringe a lo que hacen los políticos, sino a lo que hacemos los ciudadanos. Esta crisis en el mundo de la programación de software abre la posibilidad de transformar la idea y finalidad del trabajo, de relacionarnos en sociedad y desde luego de la construcción del futuro que deseamos para nosotros mismos.
jueves, 6 de agosto de 2009
Los hackers y el software libre
De seguro has de haber escuchado alguna vez la palabra “hacker” que en el imaginario social se refiere a una persona que entra en equipos o redes computacionales sin autorización para robar información o causar daños. Bueno, déjame decirte que esa idea del imaginario social está falseada por varios intereses de corporaciones grandes de desarrollo de software.
La palabra hacker proviene del inglés hack que literalmente es el verbo recortar, entonces hacker significa literalmente el recortador o el que sabe recortar o el que recorta. Fue un término que se empezó a usar en el Instinto Tecnológico de Massachussets (MIT) que es una universidad norteamericana que tiene la fama de ser la punta de lanza en el desarrollo de tecnología del mundo. Con él se referían a un ingeniero que había logrado recortar (facilitar) un proceso en el lenguaje de programación. O sea una persona que había logrado hacer mucho más sencilla una acción en la computadora o bien que había desarrollado una nueva manera de solucionar un problema.
Actualmente, hacker ya no sólo se utiliza en el ámbito de la computación, se ha extendido a cualquier tipo de actividad. Un hacker es una persona que se divierte con su ingenio o que utiliza su inteligencia para solucionar problemas y por extensión implica al experto; pero un experto que se divierte y disfruta su trabajo y que es sumamente creativo.
Los hackers para evitar la confusión y deslindarse de quienes se estaban introduciendo a redes computacionales crearon el término cracker, que significa el que quiebra, o el que se introduce a una red ocultando su registro. Ellos son los que causan daños. Por eso es importante no confundirlos.
Los hackers han desarrollado toda una filosofía con respecto a la computadora. En principio, ellos no están de acuerdo con que sean las grandes corporaciones las que exploten el trabajo de los programadores. Con base en eso, los hackers desarrollaron software que ofrecen a la comunidad de forma gratuita. Porque ellos eligen ofrecer su trabajo a quien le interese, no sólo para que lo utilice, sino para continúe desarrollándolo, corrigiéndolo, transformándolo.
Entre muchas otras cosas, los hackers rechazan el sistema operativo que monopoliza el software en el mundo, ese es Microsoft Windows. Richard Stallman, un antiguo estudiante del MIT, entre muchos otros programadores, estuvieron desarrollando desde 1983 un sistema operativo libre, al que llamaron GNU; para ponerlo en funcionamiento en la computadora utilizaron el kernel o núcleo llamado Linux propuesto en 1991 por Linus Torvalds, un estudiante de la Universidad de Helsinki.
Para nosotros que no somos ingenieros ni técnicos en computación y no estamos familiarizados con los conceptos teóricos que usan, sólo es importante que entendamos dos cosas:
a) el kernel o núcleo Linux es un programa que hace que el software entre en comunicación con el hardware (monitor, disco duro, memoria, procesador, tarjetas, en fin la parte física de la computadora).
b) Gnu es un conjunto de herramientas de sistema o sistema operativo, que es lo que vemos en el monitor e interactuamos con él mediante el ratón o mause.
O sea, uno sirve para poner en comunicación y el otro sirve para funcionar. Si te quieres informar más te dejo este vínculo. La unión de los dos crea un sistema operativo llamado Gnu/Linux. Ahora, lo interesante del caso es que el resultado de Stallman y Torvalds junto con todos los programadores que participaron en su desarrollo (porque fue una labor conjunta en la que se involucraron muchísimos hackers en el mundo), es que escribieron sus programas en código abierto bajo una licencia que se llama GPL GNU (que en inglés significa licencia pública general de Gnu) y otras licencias libres. ¿Qué es esto de licencias libres? Bueno, los programas desarrollados por ellos son de código abierto, es decir cualquiera lo puede ver y transformar, así como distribuir libremente, incluso para las empresas privadas, con un costo sumamente bajo, cuando quieres comprar el CD Live o se puede bajar de internet de forma totalmente gratuita, sólo gastas en el disco compacto o dvd para copiarlo y poderlo instalar.
Actualmente hay varias distribuciones GNU/Linux entre otras se puede citar a Ubuntu, Debian, Redhat... en fin muchas y pueden ir creciendo con el tiempo, porque como te digo se hace libremente. Estas compañías se mantienen por donaciones o por organizaciones que se dedican a reunir dinero para que puedan funcionar. En el caso de Ubuntu la compañía se llama Canonical que inició con un capital de 10 millones de dólares que donó el empresario sudafricano Mark Shuttleworth y que tiene como fin patrocinar la distribución de ese software libre.
La filosofía del software libre es que los desarrolladores compartan y transformen sus creaciones, mismas que llegan hasta usuarios como nosotros que no conocemos prácticamente nada de computación, sin que esto implique una negociación económica. Se trata de compartir y de crear juntos. Es pues una forma de pensar, de actuar con respecto a la tecnología. GNU/Linux es compartir, es construir la tecnología socialmente para el servicio de la propia sociedad, sin que en esta acción implique el enriquecimiento de una compañía o un gobierno.
La filosofía que guía a los creadores de Microsoft es el lucro, el enriquecimiento personal. Sí, es ofrecer la tecnología para la gente, pero sólo a aquella que la pueda adquirir. Windows se basa en lo que se denomina el código restringido, es decir la manera en que se construye ese sistema operativo posee derechos de autor restringidos. Nadie los puede transformar y para emplearlos se requiere dinero, una transacción comercial. La filosofía de Bill Gates es la de “ayudar” a la gente con dádivas. Tiene una organización de ayuda humanitaria, pero como sabemos es mejor enseñar a pescar que darle a alguien el pez.
La palabra hacker proviene del inglés hack que literalmente es el verbo recortar, entonces hacker significa literalmente el recortador o el que sabe recortar o el que recorta. Fue un término que se empezó a usar en el Instinto Tecnológico de Massachussets (MIT) que es una universidad norteamericana que tiene la fama de ser la punta de lanza en el desarrollo de tecnología del mundo. Con él se referían a un ingeniero que había logrado recortar (facilitar) un proceso en el lenguaje de programación. O sea una persona que había logrado hacer mucho más sencilla una acción en la computadora o bien que había desarrollado una nueva manera de solucionar un problema.
Actualmente, hacker ya no sólo se utiliza en el ámbito de la computación, se ha extendido a cualquier tipo de actividad. Un hacker es una persona que se divierte con su ingenio o que utiliza su inteligencia para solucionar problemas y por extensión implica al experto; pero un experto que se divierte y disfruta su trabajo y que es sumamente creativo.
Los hackers para evitar la confusión y deslindarse de quienes se estaban introduciendo a redes computacionales crearon el término cracker, que significa el que quiebra, o el que se introduce a una red ocultando su registro. Ellos son los que causan daños. Por eso es importante no confundirlos.
Los hackers han desarrollado toda una filosofía con respecto a la computadora. En principio, ellos no están de acuerdo con que sean las grandes corporaciones las que exploten el trabajo de los programadores. Con base en eso, los hackers desarrollaron software que ofrecen a la comunidad de forma gratuita. Porque ellos eligen ofrecer su trabajo a quien le interese, no sólo para que lo utilice, sino para continúe desarrollándolo, corrigiéndolo, transformándolo.
Entre muchas otras cosas, los hackers rechazan el sistema operativo que monopoliza el software en el mundo, ese es Microsoft Windows. Richard Stallman, un antiguo estudiante del MIT, entre muchos otros programadores, estuvieron desarrollando desde 1983 un sistema operativo libre, al que llamaron GNU; para ponerlo en funcionamiento en la computadora utilizaron el kernel o núcleo llamado Linux propuesto en 1991 por Linus Torvalds, un estudiante de la Universidad de Helsinki.
Para nosotros que no somos ingenieros ni técnicos en computación y no estamos familiarizados con los conceptos teóricos que usan, sólo es importante que entendamos dos cosas:
a) el kernel o núcleo Linux es un programa que hace que el software entre en comunicación con el hardware (monitor, disco duro, memoria, procesador, tarjetas, en fin la parte física de la computadora).
b) Gnu es un conjunto de herramientas de sistema o sistema operativo, que es lo que vemos en el monitor e interactuamos con él mediante el ratón o mause.
O sea, uno sirve para poner en comunicación y el otro sirve para funcionar. Si te quieres informar más te dejo este vínculo. La unión de los dos crea un sistema operativo llamado Gnu/Linux. Ahora, lo interesante del caso es que el resultado de Stallman y Torvalds junto con todos los programadores que participaron en su desarrollo (porque fue una labor conjunta en la que se involucraron muchísimos hackers en el mundo), es que escribieron sus programas en código abierto bajo una licencia que se llama GPL GNU (que en inglés significa licencia pública general de Gnu) y otras licencias libres. ¿Qué es esto de licencias libres? Bueno, los programas desarrollados por ellos son de código abierto, es decir cualquiera lo puede ver y transformar, así como distribuir libremente, incluso para las empresas privadas, con un costo sumamente bajo, cuando quieres comprar el CD Live o se puede bajar de internet de forma totalmente gratuita, sólo gastas en el disco compacto o dvd para copiarlo y poderlo instalar.
Actualmente hay varias distribuciones GNU/Linux entre otras se puede citar a Ubuntu, Debian, Redhat... en fin muchas y pueden ir creciendo con el tiempo, porque como te digo se hace libremente. Estas compañías se mantienen por donaciones o por organizaciones que se dedican a reunir dinero para que puedan funcionar. En el caso de Ubuntu la compañía se llama Canonical que inició con un capital de 10 millones de dólares que donó el empresario sudafricano Mark Shuttleworth y que tiene como fin patrocinar la distribución de ese software libre.
La filosofía del software libre es que los desarrolladores compartan y transformen sus creaciones, mismas que llegan hasta usuarios como nosotros que no conocemos prácticamente nada de computación, sin que esto implique una negociación económica. Se trata de compartir y de crear juntos. Es pues una forma de pensar, de actuar con respecto a la tecnología. GNU/Linux es compartir, es construir la tecnología socialmente para el servicio de la propia sociedad, sin que en esta acción implique el enriquecimiento de una compañía o un gobierno.
La filosofía que guía a los creadores de Microsoft es el lucro, el enriquecimiento personal. Sí, es ofrecer la tecnología para la gente, pero sólo a aquella que la pueda adquirir. Windows se basa en lo que se denomina el código restringido, es decir la manera en que se construye ese sistema operativo posee derechos de autor restringidos. Nadie los puede transformar y para emplearlos se requiere dinero, una transacción comercial. La filosofía de Bill Gates es la de “ayudar” a la gente con dádivas. Tiene una organización de ayuda humanitaria, pero como sabemos es mejor enseñar a pescar que darle a alguien el pez.
martes, 14 de julio de 2009
Nuevas utopías con el código abierto
El inicio de la década de los noventa estuvo marcado por la Glásnost y la Perestroika. El derrumbamiento del muro de Berlín daba inicio a una nueva era. No obstante, al conocer los horrores del socialismo real, surgió un profundo desencanto en las alternativas sociopolíticas y económicas. La ferocidad del neoliberalismo hizo aún más profunda la crisis de sentido. El desarrollo de la microelectrónica, la popularización de la computadora y el crecimiento mundial de las conexiones de Internet, así como la creciente cobertura de la televisión, han venido transformando la sociedad. La información se ha convertido en algo fundamental no sólo para la economía, sino también en términos políticos y sociales. De ahí que Manuel Castells califique a esta Era que vivimos como la de la Información.
La crisis de sentido que hemos vivido, entre otras cosas, se ha manifestado en una profunda ausencia de utopías. Por una parte, los viejos discursos revolucionarios de la década de los sesenta y setenta ya suenan ingenuos e inocentes. Con más entusiasmo que con aparatos teóricos metodológicos creaban utopías para oponerse al mundo estructuralista dividido en dos partes: el malvado mundo imperialista del capitalismo rapaz, contra el mundo socialista humanitario e igualitario. Pero Rusia nos enseñó el cobre y quedó desenmascarado su capitalismo de Estado. China, con profundos costos sociales, no ha declarado su cancelación del socialismo, pero igual mantiene un capitalismo de Estado. Cuba, pues ni qué decir... Fidel Castro no ha abierto la posibilidad de una alternancia en el poder por medios democráticos. La ausencia de apoyo de la ex Unión Soviética y el bloqueo económico que ha impuesto ya por muchos años a la Isla, mantiene a su población en una situación deplorable.
Sí, no hay utopías, pero quizá esta ausencia ha producido efectos positivos. Ya dejamos atrás la ingenuidad y la inocencia. Ahora nos sabemos en un mundo complejo, un mundo que ha vivido los desencantos de las revoluciones que prometían mejorar las cosas y que terminaron con un sistema igual de perverso que el que habían querido derrocar. Los ejemplos históricos nos han bastado para darnos cuenta de ello. La revolución francesa, la revolución mexicana, la revolución rusa, la china y la cubana. Todas han producido sistemas políticos totalitarios y no han logrado desaparecer la desigualdad y sus alcances han quedado en el terreno discursivo.
No obstante, la transformación tecnológica del mundo por la computadora, es la que ahora abre una posibilidad de crear nuevas utopías y alternativas políticas, económicas, sociales y culturales. Es precisamente en este mundo de las computadora donde se están enfrentando dos paradigmas que engloban no sólo aspectos computacionales, sino económicos y políticos: el del código cerrado, mantenido por Microsoft y por Mac y el del código abierto mantenido por GNU/Linux y la serie de distribuidores que hay de sistemas operativos basados en él. El código abierto propone un mundo en el que se comparten los conocimientos; un mundo flexible descentrado que no es monopolizado por nadie y en el cual pueden participar todos en la transformación del mismo código.
Hace poco leí en alguna página que quienes usaban alguna versión del GNU/Linux eran gente con mucho tiempo libre y nada qué hacer... La posición del cuate que escribió eso era que resultaba lo mismo el Windows que el Ubuntu. En términos generales y hablando sólo en términos computacionales y de programación casi es lo mismo. Nada más que con el casi se abre un abismo insalvable. Detrás de la elección de Ubuntu, se encuentra la aspiración utópica de construir un mundo democrático, centrado en el ser humano, un mundo donde no permea la lógica de mercado que mantiene desigualdades profundas y sistemáticas en la sociedad. Elegir GNU/Linux implica aspirar a un mundo diferente que no es dominado por las grandes corporaciones, sino por la gente común y corriente.
La utopía del código abierto surgió así, sin tener detrás una enorme corporación que sus únicas aspiraciones es la avaricia de tener poder. No, detrás de GNU/Linux están programadores comunes y corrientes: ingenieros que hablan UNIX y que aspiran a crear la utopía de tener un mundo abierto, democrático, igualitario, humanitario. Incluso ellos trabajan para corporaciones, pero aplican su derecho de hacer de su conocimiento lo que ellos quieran y no un artículo que pueden poseer con dinero las corporaciones.
La crisis de sentido que hemos vivido, entre otras cosas, se ha manifestado en una profunda ausencia de utopías. Por una parte, los viejos discursos revolucionarios de la década de los sesenta y setenta ya suenan ingenuos e inocentes. Con más entusiasmo que con aparatos teóricos metodológicos creaban utopías para oponerse al mundo estructuralista dividido en dos partes: el malvado mundo imperialista del capitalismo rapaz, contra el mundo socialista humanitario e igualitario. Pero Rusia nos enseñó el cobre y quedó desenmascarado su capitalismo de Estado. China, con profundos costos sociales, no ha declarado su cancelación del socialismo, pero igual mantiene un capitalismo de Estado. Cuba, pues ni qué decir... Fidel Castro no ha abierto la posibilidad de una alternancia en el poder por medios democráticos. La ausencia de apoyo de la ex Unión Soviética y el bloqueo económico que ha impuesto ya por muchos años a la Isla, mantiene a su población en una situación deplorable.
Sí, no hay utopías, pero quizá esta ausencia ha producido efectos positivos. Ya dejamos atrás la ingenuidad y la inocencia. Ahora nos sabemos en un mundo complejo, un mundo que ha vivido los desencantos de las revoluciones que prometían mejorar las cosas y que terminaron con un sistema igual de perverso que el que habían querido derrocar. Los ejemplos históricos nos han bastado para darnos cuenta de ello. La revolución francesa, la revolución mexicana, la revolución rusa, la china y la cubana. Todas han producido sistemas políticos totalitarios y no han logrado desaparecer la desigualdad y sus alcances han quedado en el terreno discursivo.
No obstante, la transformación tecnológica del mundo por la computadora, es la que ahora abre una posibilidad de crear nuevas utopías y alternativas políticas, económicas, sociales y culturales. Es precisamente en este mundo de las computadora donde se están enfrentando dos paradigmas que engloban no sólo aspectos computacionales, sino económicos y políticos: el del código cerrado, mantenido por Microsoft y por Mac y el del código abierto mantenido por GNU/Linux y la serie de distribuidores que hay de sistemas operativos basados en él. El código abierto propone un mundo en el que se comparten los conocimientos; un mundo flexible descentrado que no es monopolizado por nadie y en el cual pueden participar todos en la transformación del mismo código.
Hace poco leí en alguna página que quienes usaban alguna versión del GNU/Linux eran gente con mucho tiempo libre y nada qué hacer... La posición del cuate que escribió eso era que resultaba lo mismo el Windows que el Ubuntu. En términos generales y hablando sólo en términos computacionales y de programación casi es lo mismo. Nada más que con el casi se abre un abismo insalvable. Detrás de la elección de Ubuntu, se encuentra la aspiración utópica de construir un mundo democrático, centrado en el ser humano, un mundo donde no permea la lógica de mercado que mantiene desigualdades profundas y sistemáticas en la sociedad. Elegir GNU/Linux implica aspirar a un mundo diferente que no es dominado por las grandes corporaciones, sino por la gente común y corriente.
La utopía del código abierto surgió así, sin tener detrás una enorme corporación que sus únicas aspiraciones es la avaricia de tener poder. No, detrás de GNU/Linux están programadores comunes y corrientes: ingenieros que hablan UNIX y que aspiran a crear la utopía de tener un mundo abierto, democrático, igualitario, humanitario. Incluso ellos trabajan para corporaciones, pero aplican su derecho de hacer de su conocimiento lo que ellos quieran y no un artículo que pueden poseer con dinero las corporaciones.
miércoles, 8 de julio de 2009
El PSD y Linux
Noté que una de las estrategias que empeló el PSD (Partido Social Demócrata) para las pasadas elecciones del 5 de julio de 2009, empleó la publicidad en Internet. Aunque sus comerciales era frecuente que me los encontrara en páginas relativas a Linux, Ubuntu, etc. O sea aquellas que apoyan el código abierto. Esto habla de una buena comprensión de parte de los asesores publicitarios de este partido. Gastó su dinero en sitios que eran visitadas por los sectores más abiertos de la sociedad.
Desafortunadamente, y esto lo digo con tristeza, su oferta política, cargada del liberalismo más radical, que se viera en México (legalización de las drogas, un candidato homosexual para presidente municipal de Guadalajara, etc) , no alcanzó a seducir a sectores más amplios de la sociedad. En cambio, el PVEM (Partido Verde Ecologista de México) aplicando fuertes dósis de neoconservadurismo creció fuertemente en las pasadas elecciones. Su campaña la fundamentaron en aspectos que ontológicamente se contradicen a un partido que se dice ecologista: la pena de muerte para secuestradores y asesinos; vales para medicinas y clases de computación e inglés. Por más ridículo que me parezca la estrategia del Verde, los datos duros de la elección muestran que rindió buenos resultados, mientras que la del PSD no fue eficiente, pues incluso las cifras no fueron suficientes para mantener su registro.
Creo que el más perjudicado en esta elección fue el PSD, que desafortunadamente tuvo que convivir con el voto nulo, estrategia que lo descalificó como una alternativa política para este país.
Desafortunadamente, y esto lo digo con tristeza, su oferta política, cargada del liberalismo más radical, que se viera en México (legalización de las drogas, un candidato homosexual para presidente municipal de Guadalajara, etc) , no alcanzó a seducir a sectores más amplios de la sociedad. En cambio, el PVEM (Partido Verde Ecologista de México) aplicando fuertes dósis de neoconservadurismo creció fuertemente en las pasadas elecciones. Su campaña la fundamentaron en aspectos que ontológicamente se contradicen a un partido que se dice ecologista: la pena de muerte para secuestradores y asesinos; vales para medicinas y clases de computación e inglés. Por más ridículo que me parezca la estrategia del Verde, los datos duros de la elección muestran que rindió buenos resultados, mientras que la del PSD no fue eficiente, pues incluso las cifras no fueron suficientes para mantener su registro.
Creo que el más perjudicado en esta elección fue el PSD, que desafortunadamente tuvo que convivir con el voto nulo, estrategia que lo descalificó como una alternativa política para este país.
lunes, 29 de junio de 2009
Windows y su estrategia de acaparamiento del mercado
Ms Windows tenía la fama de ser un sistema operativo sencillo, amigable para el novato que desconoce prácticamente todo sobre el manejo de la computadora. El gran mérito de Windows y de los OS de Mac fue desarrollar un lenguaje sencillo, lógico y comprensible. Los íconos, el ratón, el doble clic, se volvieron algo que cualquiera podía entender. De hecho, si se reflexiona un poco se podrá llegar a la conclusión de que Windows está basado en un mapa conceptual o un mapa mental que se va desarrollando complejamente a partir de un punto inicial y simple. Dicen los entendidos en el funcionamiento del cerebro que esa es precisamente la manera en que el ser humano piensa. Por eso lo niños comprenden el lenguaje de la computadora tan fácilmente.
Ese ha sido el gran mérito para alcanzar la popularización comercial de la computadora. Cualquier neófito puede aprender a usarla sin mayores inconvenientes.
Lo mismo ha ucurrido con Ubuntu. Recuerdo que la primera vez que tuve el valor suficiente para instalar este sistema operativo en mi computadora, fue cuando se distribuía la versión 6.04. Tuve enormes problemas. No sabía ni como reproducir mi música y en aquel entonces no me dí la oportunidad de meterme con calma a investigarlo y aprender.
He notado que con el paso del tiempo, los desarrolladores de Ubuntu y del sistema Linux en general, aunque sólo hablo de Ubuntu pues el el único que conozco, han seguido los mismos pasos: hacer cada vez más sencillas las cosas para que un no iniciado en Unix pueda usar la computadora.
Actualmente he observado que las diferencias entre Ubuntu y Windows se han acortado enormemente. Ya no se requieren grandes conocimientos para el manejo de Ubuntu. Estoy seguro de que un novato en la computadora aprendería a manejar igual de sencillo tanto Windows como Ubuntu de la misma manera.
La fama que tiene Windows de ser el sistema operativo más sencillo se debe a que es el que la mayor parte de la gente conoce. Si las grandes compañías empezaran a dar a elegir que OS se instala en la computadora que recién se compra o bien, como lo hizo Dell, que distribuyeran de fábrica el Ubuntu o cualquier otro sistema de Linux, el negocio de Windows se vendría abajo y perdería la fama de ser el más amigable y sencillo.
La gran desventaja que tiene Windows y la gran fortaleza de Ubuntu es la exigencia de recursos (memoria ram, tamaño de disco y velocidad de procesador) que tiene el primero y la poca del segundo. Las personas de Microsoft, creyendo que tenían el monopolio del mercado, y en contubernio con las grandes compañías de procesadores, placas madre, tarjetas de video, etc. elevó indiscriminadamente las exigencias en Windows Vista y por eso, dicho OS fue rechazado con tanta fuerza por los usuarios. Ese fue uno de los problemas que corrigieron ahora para el Windows 7 que saldrá al mercado el año que entra y que según he leído es el retorno a Windows XP, o sea con menores requerimientos para el escritorio, pero manteniendo las mejoras visuales del Vista.
Me gustaría vivir en un mundo donde la lógica del mercado no impera en las relaciones sociales. Me gustaría vivir en un mundo donde el código abierto permea las relaciones sociales y económicas, finalmente no somos más que seres humanos iguales unos de otros y nadie puede permanecer solo, sino es un requisito fundamental del ser humano convivir con sus otros. Creo que la computadora ha contribuido a democratizar esta sociedad y que el código abierto hace aún más profunda esta interrelación democrática. Por eso apoyo, uso y hablo de Ubuntu no sólo en mi blog que no lee nadie más que yo, sino que también uso a la escuela como medio para que mis alumnos aunque sea conozcan que hay una alternativa en el sistema operativo de la computadora.
Ese ha sido el gran mérito para alcanzar la popularización comercial de la computadora. Cualquier neófito puede aprender a usarla sin mayores inconvenientes.
Lo mismo ha ucurrido con Ubuntu. Recuerdo que la primera vez que tuve el valor suficiente para instalar este sistema operativo en mi computadora, fue cuando se distribuía la versión 6.04. Tuve enormes problemas. No sabía ni como reproducir mi música y en aquel entonces no me dí la oportunidad de meterme con calma a investigarlo y aprender.
He notado que con el paso del tiempo, los desarrolladores de Ubuntu y del sistema Linux en general, aunque sólo hablo de Ubuntu pues el el único que conozco, han seguido los mismos pasos: hacer cada vez más sencillas las cosas para que un no iniciado en Unix pueda usar la computadora.
Actualmente he observado que las diferencias entre Ubuntu y Windows se han acortado enormemente. Ya no se requieren grandes conocimientos para el manejo de Ubuntu. Estoy seguro de que un novato en la computadora aprendería a manejar igual de sencillo tanto Windows como Ubuntu de la misma manera.
La fama que tiene Windows de ser el sistema operativo más sencillo se debe a que es el que la mayor parte de la gente conoce. Si las grandes compañías empezaran a dar a elegir que OS se instala en la computadora que recién se compra o bien, como lo hizo Dell, que distribuyeran de fábrica el Ubuntu o cualquier otro sistema de Linux, el negocio de Windows se vendría abajo y perdería la fama de ser el más amigable y sencillo.
La gran desventaja que tiene Windows y la gran fortaleza de Ubuntu es la exigencia de recursos (memoria ram, tamaño de disco y velocidad de procesador) que tiene el primero y la poca del segundo. Las personas de Microsoft, creyendo que tenían el monopolio del mercado, y en contubernio con las grandes compañías de procesadores, placas madre, tarjetas de video, etc. elevó indiscriminadamente las exigencias en Windows Vista y por eso, dicho OS fue rechazado con tanta fuerza por los usuarios. Ese fue uno de los problemas que corrigieron ahora para el Windows 7 que saldrá al mercado el año que entra y que según he leído es el retorno a Windows XP, o sea con menores requerimientos para el escritorio, pero manteniendo las mejoras visuales del Vista.
Me gustaría vivir en un mundo donde la lógica del mercado no impera en las relaciones sociales. Me gustaría vivir en un mundo donde el código abierto permea las relaciones sociales y económicas, finalmente no somos más que seres humanos iguales unos de otros y nadie puede permanecer solo, sino es un requisito fundamental del ser humano convivir con sus otros. Creo que la computadora ha contribuido a democratizar esta sociedad y que el código abierto hace aún más profunda esta interrelación democrática. Por eso apoyo, uso y hablo de Ubuntu no sólo en mi blog que no lee nadie más que yo, sino que también uso a la escuela como medio para que mis alumnos aunque sea conozcan que hay una alternativa en el sistema operativo de la computadora.
domingo, 28 de junio de 2009
Conversión de formatos de música ogg, wma, mp3, m3a, en Ubuntu
En Ubuntu hay muchas maneras para hacer la misma cosa. Usualmente me inclino por las más sencillas. Nuevamente refiero el problema de las restricciones que tiene Ubuntu; el formato .ogg que es de código abierto, según dicen los entendidos, es mucho más compacto y posee la misma calidad que el mp3 (ya viejo y con ciertas limitaciones de compresión que ya ha sido superado por varios como el .m4a, el mismo .wma y desde luego el .ogg). A pesar de eso, cuando uno posee un repreductor portátil de música, la mayoría de ellos no reproduce el ogg. Para hacerlo hay que hacer varias tranformaciones con el firmware. Desde luego al transformarlo, en el caso de los Ipods, la Mac cancela la garantía. Entonces, lo más sencillo es seguir aplicando el mp3.
Hay un programa bastante sencillo que hace las labores de conversión de archivos de música. Se encuentra en los repositorios de Synaptic y se llama SoundConverter. Nada más hay que activar antes los repositorios Multiverse y Universe para poderlo instalar.
Una vez hecho su desmadre se instala en Menú Principal/Audio y video. Listo es todo lo que se requiere.
Hay un programa bastante sencillo que hace las labores de conversión de archivos de música. Se encuentra en los repositorios de Synaptic y se llama SoundConverter. Nada más hay que activar antes los repositorios Multiverse y Universe para poderlo instalar.
Una vez hecho su desmadre se instala en Menú Principal/Audio y video. Listo es todo lo que se requiere.
jueves, 25 de junio de 2009
Muchas cosas que no sirven
Me detuve a pensar un momento en la finalidad que me plantee cunado cree esta página. Es sencilla, evitarme una pérdida de tiempo buscando lo que alguna vez ya había buscado. Desde mis conocimientos de Debian y de programación son prácticamente nulos. Entonces ¿por qué me permití crear esto? Por la sencilla razón de que hay una serie de recomendaciones que no sirve. Un gran número de páginas que explican cómo hacer las cosas en Ubuntu, terminan siendo un verdadero fiasco. El novato, como yo, va siguiendo paso a paso las indicaciones, con mucho cuidado, sin entender bien a bien lo que está haciendo y espera lograr su objetivo (instalar un programa, abrir un archivo que no ha podido, etc.) y es sumamente frustrante no lograrlo.
Es muy chistoso cuando uno lee en los comentarios que dejaron usuarios previos: ah qué buena onda, me sirvió de maravilla y esas cosas, y uno por más que lo intenta no logra su objetivo. En fin, ocurre muchas veces que los problemas son de lenguaje. Quienes tienen conocimientos profundos de Debian y demás hablan de una manera tan técnica que se vuelven incomprensibles. Recuerdo que al principio leía: escribes en la terminal tal cosa. Yo ni siquiera sabia qué era la terminal. Lo que es tan común para algunos iniciados para la mayoría se vuelve algo alejadísismo. En fin. Seguiré escibirendo mi soliloquio para evitarme muchas horas de buscar información que termina por no servir.
Venga pues.
Es muy chistoso cuando uno lee en los comentarios que dejaron usuarios previos: ah qué buena onda, me sirvió de maravilla y esas cosas, y uno por más que lo intenta no logra su objetivo. En fin, ocurre muchas veces que los problemas son de lenguaje. Quienes tienen conocimientos profundos de Debian y demás hablan de una manera tan técnica que se vuelven incomprensibles. Recuerdo que al principio leía: escribes en la terminal tal cosa. Yo ni siquiera sabia qué era la terminal. Lo que es tan común para algunos iniciados para la mayoría se vuelve algo alejadísismo. En fin. Seguiré escibirendo mi soliloquio para evitarme muchas horas de buscar información que termina por no servir.
Venga pues.
Comprimir y descomprimir archivos .rar, .zip, .jar, .tar
Es bastante fácil, nuevamente en Ubuntu las cosas se complican un poco por la situación de las restricciones; pero como siempre ocurre en este OS: hay varias maneras de llegar al mismo lugar.
Como sea, sólo hace falta instalar desde la terminal lo siguiente:
sudo aptitude install rar unrar
Para los archivos .zip es igual de fácil: en términal
sudo apitude install p7zip
Y listo a descomprimir o comprimir. Estas herramientas se han vuelto cada vez más comunes debido al incremento en el tamaño de los archivos y al flujo de información por internet. Desde luego festejemos la libertad y no permitamos que termine.
Como sea, sólo hace falta instalar desde la terminal lo siguiente:
sudo aptitude install rar unrar
Para los archivos .zip es igual de fácil: en términal
sudo apitude install p7zip
Y listo a descomprimir o comprimir. Estas herramientas se han vuelto cada vez más comunes debido al incremento en el tamaño de los archivos y al flujo de información por internet. Desde luego festejemos la libertad y no permitamos que termine.
martes, 16 de junio de 2009
Copiar música de CD en Mp3 con Juicer Ubuntu
Juicer no viene preinstalado en Ubuntu por la cuestión de los derechos restringidos. De hecho no es posible reproducir formato en Mp3 con Ubuntu. Es preciso bajar los códecs para hacerlo. La mayor parte de las veces es bastante sencillo y Ubuntu sólo pregunta si se quieren bajar los códecs para reproducir estos archivos.
Para instalar Juicer sólo es preciso abrir Synaptic y buscar Juicer, seleccionarlo y listo, baja y se instala automáticamente en "Sonido y video"
Ubuntu reproduce música en .ogg que es un archivo de sonido en código abierto. el problema es que los reproductores comerciales no reproducen este tipo de archivos, así es que tenemos que seguir colgados de Mp3.
Una vez instalado el Juicer es necesario bajar en Synaptic
gstreamer0.10-plugins-ugly-multiverse
Se instala y ya es posible seleccionar el formato Mp3 para copiar cd's de música
Para mejorar la calidad de los archivos (por default se copian en 128 kbps) y para cambiarlo a 192 es necesario crear un nuevo perfil:
Decripción: Mp3 chido
Tubería GStreamer:
audio/x-raw-int,rate=44100,channels=2 ! lame name=enc bitrate=192 mode=Stereo
Extensión del archivo: mp3
Está activo: Sí
Para que se pueda seleccionar este formato es preciso reiniciar el Juicer
Y ya está
Para instalar Juicer sólo es preciso abrir Synaptic y buscar Juicer, seleccionarlo y listo, baja y se instala automáticamente en "Sonido y video"
Ubuntu reproduce música en .ogg que es un archivo de sonido en código abierto. el problema es que los reproductores comerciales no reproducen este tipo de archivos, así es que tenemos que seguir colgados de Mp3.
Una vez instalado el Juicer es necesario bajar en Synaptic
gstreamer0.10-plugins-ugly-multiverse
Se instala y ya es posible seleccionar el formato Mp3 para copiar cd's de música
Para mejorar la calidad de los archivos (por default se copian en 128 kbps) y para cambiarlo a 192 es necesario crear un nuevo perfil:
Decripción: Mp3 chido
Tubería GStreamer:
audio/x-raw-int,rate=44100,channels=2 ! lame name=enc bitrate=192 mode=Stereo
Extensión del archivo: mp3
Está activo: Sí
Para que se pueda seleccionar este formato es preciso reiniciar el Juicer
Y ya está
Montar partición ntfs en Ubutu
Era una weba montar el HD como partición de almacenamiento cada vez que iniciaba Ubuntu. Pasé un buen tiempo haciéndolo hasta que por fin encontré la solución. Como siempre, era bastante secilla. Nada más era cosa de saber el secreto.
Desde Synaptic buscar
ntfs-config
Instalarlo y listo
Desde Synaptic buscar
ntfs-config
Instalarlo y listo
RSS en Evolution Ubuntu 9.4
Algo que he notado es que conforme salen versiones más nuevas en Ubuntu, las cosas se han ido simplificando cada vez más y más. Trabajo con la 9.04 "Jaunty Jackalop" tiene muchas mejoras (que para mi implican escaso manejo en la terminal con el lenguaje Unix.
Sé que lo mejor sería aprenderlo, pero pues el tiempo no alcanza para tanto y es mucho rollo.
Otra cosa que he notado en mi experiencia con Ubuntu, es que los mexicanos participamos poco en los foros y redes. Nos hemos colgado a los españoles que han mantenido una una actividad muy intensa.
Como sea. Para configurar el RSS en Evolution solo es necesario escribir en la terminal:
sudo aptitude install evolution-rss
Dejar que haga su desmadre y una vez que acabe, listo. Ya nada más hace falta agregar los RSS desde Firefox
Sé que lo mejor sería aprenderlo, pero pues el tiempo no alcanza para tanto y es mucho rollo.
Otra cosa que he notado en mi experiencia con Ubuntu, es que los mexicanos participamos poco en los foros y redes. Nos hemos colgado a los españoles que han mantenido una una actividad muy intensa.
Como sea. Para configurar el RSS en Evolution solo es necesario escribir en la terminal:
sudo aptitude install evolution-rss
Dejar que haga su desmadre y una vez que acabe, listo. Ya nada más hace falta agregar los RSS desde Firefox
Gmail y Homail en Evolution Ubuntu 9.4
Para configurar estas cuentas de correo y evitar usar la terminal (como tengo entendido que se hacía antes):
En Gmail:
POP (recepción)
1. Tipo de servidor: "POP"
2. Sevidor: pop.gmail.com:995
4. Usar conexión segura: Cifrado SSL
5. Contraseña: seleccionado
En las funciones de recepción lo dejo como viene por default
SMTP (envío)
6. Tipo de servidor: SMTP
7. Configuración del servidor: smtp.gmail.com: 465
8. El servidor requiere autenticación: marcar la casilla
9. Usar conexión segura: Cifrado SSL
10. Usuario: nombre@gmail.com
11. Contraseña: seleccionado
12. Nombre: Gmail
That's all...
Para Hotmail y sin repetir
POP (recepción)
1. Recepción: pop3.live.com
2. Usuario: nombre@hotmail.com
3. Usar conexión segura: cifrado SSL
4. Tipo de autenticación: contraseña
SMTP
5. Envío: smtp.live.com:587
6. Marcar: El servidor requiere autenticación
7. Conexión segura: Cifrado TSL
8. Usuario: fulanito@hotmail.com
Ready!
Así de fácil
En Gmail:
POP (recepción)
1. Tipo de servidor: "POP"
2. Sevidor: pop.gmail.com:995
3. Usuario: usuario@gmail.com4. Usar conexión segura: Cifrado SSL
5. Contraseña: seleccionado
En las funciones de recepción lo dejo como viene por default
SMTP (envío)
6. Tipo de servidor: SMTP
7. Configuración del servidor: smtp.gmail.com: 465
8. El servidor requiere autenticación: marcar la casilla
9. Usar conexión segura: Cifrado SSL
10. Usuario: nombre@gmail.com
11. Contraseña: seleccionado
12. Nombre: Gmail
That's all...
Para Hotmail y sin repetir
POP (recepción)
1. Recepción: pop3.live.com
2. Usuario: nombre@hotmail.com
3. Usar conexión segura: cifrado SSL
4. Tipo de autenticación: contraseña
SMTP
5. Envío: smtp.live.com:587
6. Marcar: El servidor requiere autenticación
7. Conexión segura: Cifrado TSL
8. Usuario: fulanito@hotmail.com
Ready!
Así de fácil
Ubuntu es un ejercicio democrático
Me he percatado que hay varias formas de hacer una misma cosa en Ubuntu. Hay algunas que son más complicadas (o tienen más pasos y utilizan la terminal con el lenguaje de programación que sólo algunos iniciados manejan) y otras más sencillas.
Como mis conocimientos de programación son prácticamente nulos, he intentado buscar siempre los métodos más sencillos. Aunque desde luego, lo más sencillo que dé resultado; porque también hay mucha información que no soluciona los problemas o no se alcanzan los objetivos que uno deseaba.
He observado que Ubuntu es que una comunidad pequeña. Las estadísticas refieren que este sistema operativo no alcanza ni el 10 por ciento de usuarios en el mundo. A pesar de que no es muy grande, es quizá la más entusiasta. Siempre he encontrado a personas con cosas publicadas que intentan ayudar a quien lo requiere. Me agrada la idea de negarse a usar MS Windows o OSX y participar en el Código abierto y en el Copy Left.
Por eso participar en Ubuntu es un ejercicio democrático, mantenido por los mismos usuarios, crando redes, foros, y demás. Por eso, participar es fundamental en este sistema. Así es como funciona precisamente la democracia.
Venga pues...
Como mis conocimientos de programación son prácticamente nulos, he intentado buscar siempre los métodos más sencillos. Aunque desde luego, lo más sencillo que dé resultado; porque también hay mucha información que no soluciona los problemas o no se alcanzan los objetivos que uno deseaba.
He observado que Ubuntu es que una comunidad pequeña. Las estadísticas refieren que este sistema operativo no alcanza ni el 10 por ciento de usuarios en el mundo. A pesar de que no es muy grande, es quizá la más entusiasta. Siempre he encontrado a personas con cosas publicadas que intentan ayudar a quien lo requiere. Me agrada la idea de negarse a usar MS Windows o OSX y participar en el Código abierto y en el Copy Left.
Por eso participar en Ubuntu es un ejercicio democrático, mantenido por los mismos usuarios, crando redes, foros, y demás. Por eso, participar es fundamental en este sistema. Así es como funciona precisamente la democracia.
Venga pues...
Mi Ubuntu
Esta página está creada con fines meramente personales. La dedico a compilar la información necesaria para configurar apropiadamente los diferentes programas y demás cosas en Ubuntu.
La creo con la intención de ahorrarme tiempo de búsqueda en Internet.
Si indirectamente esto llega a ser de utilidad a alguien, pues que bien.
La creo con la intención de ahorrarme tiempo de búsqueda en Internet.
Si indirectamente esto llega a ser de utilidad a alguien, pues que bien.
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